domingo, 12 de abril de 2026

Harto de la banderita.

 Hasta el gorro de las banderitas, sobretodo cuando son excluyentes. En EEUU todos, independientemente de su ideología, lucen las barras y estrellas. Aquí sin embargo, son una muestra de a quien perteneces o que es lo que piensas, si es la señera o la ikurriña ya sabes que son nacionalistas, y si llevan la roja y gualda es que son españolistas. Es como una marca que sirve para reconocerse. Toda exclusión es mala.

Aquí parece que esa banderita ya te acredita como español, pero mucho más que los que no la llevamos, ellos piensan y actúan por España, nosotros siempre estamos en la duda. Es como un acto de fé, "por España", "por mis cojones",... No son necesarios los argumentos.

A veces pienso en ponerme la republicana, pero sinceramente, pasa como cuando se habla en los sitios, bares... los españolistas lo hacen fuerte y como si el resto de los presentes opinarán como ellos, nosotros los republicanos y además de izquierda guardamos cierto silencio.

Cómo he dicho hartico estoy de la dichosa banderita.

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Proverbio castellano

Quien no oye consejo, no llega a viejo.